El Gobierno nacional ha implementado una medida clave para transformar el mercado inmobiliario: la eliminación de la colegiación obligatoria para corredores inmobiliarios. Esta decisión busca fomentar la libre competencia y debilitar el control ejercido por las cámaras y colegios inmobiliarios, que durante años han impuesto condiciones desfavorables a los inquilinos.

Abusos en el mercado inmobiliario Los inquilinos han sido históricamente perjudicados por prácticas monopólicas y condiciones contractuales abusivas impuestas por las inmobiliarias. Algunas de las problemáticas más comunes incluyen:
Comisiones excesivas: Se traslada el costo de la comisión a los inquilinos en lugar de ser asumido por los propietarios. Además, en cada renovación contractual se cobra nuevamente por un trámite mínimo.
Hostigamiento para desalojos: Algunas inmobiliarias emplean tácticas de presión para que los inquilinos abandonen la vivienda y así renovar el contrato con nuevas comisiones.
Exigencias arbitrarias: Se establecen requisitos desproporcionados como garantes con ingresos elevados o la exclusión de personas con hijos o mascotas.
Cláusulas abusivas: Se imponen condiciones favorables al propietario, como la obligación de devolver la vivienda con pintura nueva o la asunción de costos administrativos innecesarios por parte del inquilino.

Un mercado más competitivo y accesible Con la eliminación de la colegiación obligatoria, el mercado se abre a más intermediarios independientes, generando un ecosistema más competitivo y transparente. Esto permitirá a los inquilinos acceder a mejores opciones, con precios más accesibles y condiciones más justas.
La medida representa un avance significativo para equilibrar las relaciones entre propietarios, inmobiliarias e inquilinos. Sin el control monopólico de las cámaras y colegios, los consumidores tendrán mayor capacidad de elección y mejores garantías para alquilar sin estar sujetos a prácticas abusivas.
La desregulación del mercado inmobiliario es un paso clave hacia un acceso más justo a la vivienda en Argentina. A mayor competencia, menor será la posibilidad de que los inquilinos continúen siendo víctimas de abusos sistemáticos, marcando el inicio de un sector más equitativo y accesible para todos.



