Rusia lanzó durante la madrugada de este martes uno de los ataques aéreos más masivos desde el inicio de la guerra en Ucrania, con el empleo de 73 misiles y 656 drones de largo alcance, que dejaron al menos 13 muertos y más de 100 heridos en distintas ciudades del país europeo.
La ofensiva tuvo como principales objetivos a Kiev y Dnipró, donde se registraron víctimas fatales, edificios destruidos y graves daños en infraestructura civil. Miles de personas buscaron refugio en estaciones de metro y otros espacios subterráneos ante las alertas de ofensivas aéreas.
Las autoridades ucranianas confirmaron el fallecimiento de al menos cuatro ciudadanos en Kiev y otros nueve en Dnipró, mientras continuaban las tareas de rescate entre los escombros.
En la capital se reportaron además decenas de lesionados, incluidos menores de edad, y daños en viviendas, comercios y centros médicos. Tras las explosiones, densas columnas de humo cubrieron distintos sectores de la ciudad.
En Dnipró, una de las zonas más afectadas por el ataque, parte de un edificio residencial quedó completamente destrozado. Entre las víctimas fatales se encontraba un niño cuyo cuerpo fue hallado bajo los restos de la estructura derrumbada.
Decenas de heridos debieron ser hospitalizadas con afectaciones de distinta gravedad, incluyendo traumatismos, fracturas y lesiones provocadas por metralla.
También se registraron consecuencias en regiones como Járkov, Zaporiyia y Poltava, alcanzadas por los misiles y drones lanzados por las fuerzas rusas.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, volvió a reclamar asistencia militar adicional de Estados Unidos y Europa, especialmente sistemas de defensa antiaérea y misiles Patriot para reforzar la protección de las ciudades.
Rusia asegura que alcanzó sus objetivos
El Ministerio de Defensa ruso confirmó la operación y sostuvo que estuvo dirigida contra empresas del complejo industrial militar ucraniano y la infraestructura considerada estratégica en Kiev y otras seis zonas.
Moscú afirmó que utilizó armamento de largo alcance lanzado desde aire, tierra y mar, además de misiles hipersónicos y drones, en lo que describió como una respuesta a supuestos ataques ucranianos contra territorio ruso.
Las autoridades rusas aseguraron que "todos los objetivos fueron alcanzados" y señalaron que la ofensiva forma parte de una campaña anunciada a finales de mayo contra centros de decisión del Estado ucraniano.
En paralelo, Rusia informó que un civil murió en la región fronteriza de Kursk tras una ofensiva con drones atribuida a Ucrania. Además, un incendio se desató en la refinería de Ilski, en la región de Krasnodar, luego de una incursión de aeronaves no tripuladas.
El hecho de este martes se convirtió en uno de los de mayor magnitud registrados desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022 y vuelve a elevar la tensión en un conflicto que, tras más de cuatro años de combates, continúa sin señales concretas de resolución.

