Miles de personas se concentraron este sábado en Plaza Italia de Palermo, Buenos Aires, para participar de la 11ª Marcha por la Vida, una movilización que comenzó a las 14 horas en el marco del Día del Niño por Nacer. La convocatoria volvió a instalar el debate público en torno a la interrupción voluntaria del embarazo, con un marcado eje en la agenda política.
El evento adquirió un fuerte contenido institucional tras la reciente firma de un acta compromiso en la Cámara de Diputados, donde legisladores y organizaciones civiles manifestaron su intención de avanzar en la derogación de la ley de aborto. En ese contexto, la movilización funcionó como una demostración de respaldo social a esa iniciativa.
La jornada, desarrollada en el barrio de Palermo, contó con la presencia de referentes provida como Gabriel Ballerini y Raúl Magnasco, quienes reforzaron el mensaje durante el acto central. Allí se puso el foco en la responsabilidad ética de defender la vida desde la concepción y en la necesidad de consolidar redes de contención para mujeres en situación de vulnerabilidad.
Durante la concentración, distintas instituciones religiosas y civiles expusieron su preocupación por la caída de la natalidad en el país. En ese marco, el pastor Christian Hooft, titular de ACIERA, calificó el escenario como una “tragedia” y reclamó el desarrollo de políticas públicas de acompañamiento para mujeres embarazadas.
Desde la organización, calificaron la jornada como “exitosa” y anticiparon que continuarán con la estrategia de presión en el ámbito parlamentario. En ese sentido, señalaron que el objetivo es que el acta compromiso firmada por los diputados se traduzca en proyectos legislativos concretos dentro del recinto.


