Finalizó este lunes la investigación de la muerte de Tiana Silva, la pequeña de siete meses que falleció a causa de los golpes que sufrió en San Rafael, en junio de 2014. Tras confesar su autoría en el hecho, Juan Ramón Caseres, de 35 años, fue condenado a 21 años de cárcel por homicidio simple.
El hombre admitió haber golpeado y matado a la niña, quien era hija de su por entonces pareja, durante un juicio abreviado. Así, evitó la cadena perpetua por homicidio agravado por alevosía. La Fiscalía de San Rafael aceptó el acuerdo, ya que no deseaban que la causa caiga ante un jurado popular por la fragilidad de las pruebas y de los testimonios. Esto teniendo en cuenta que pasó una década desde que ocurrió el infanticidio de Tiana Silva, quien murió de distintas lesiones como traumatismo encéfalo craneano y fracturas.
Caseres estuvo privado de su libertad durante un año desde mediados de 2014, cuando se conoció el caso de maltrato infantil y conmovió a San Rafael, pero luego quedó libre. En junio del año pasado se reactivó la causa y fue recapturado. De esta forma, terminará de purgar la pena a fines de mayo de 2043.

Los detalles del caso de maltrato infantil en San Rafael
El 25 de junio de 2014, Tiana Silva ingresó en grave estado al Hospital Schestakow en estado delicado, por lo que quedó internada en terapia intensiva. Sin embargo, murió dos días después. Los médicos del nosocomio detectaron que la bebé tenía lesiones internas y externas que coincidían con maltrato infantil.
Su madre, en ese entonces de 19 años, y su pareja fueron detenidos como los principales sospechosos. Pero las pruebas demostraron que, al menos hasta el 15 de junio de ese año, la madre cuidó bien de su hija y acudió a los controles pediátricos. Hasta ahí, nunca se detectó maltrato infantil.
Luego, cuando la madre de Tiana declaró en la causa, aseguró que era víctima de violencia de género por parte de Caseres. Detalló que ese 15 de junio se juntó con familiares por el Día del Padre. Después, el hombre le hizo escenas de celos con un primo. Incluso pateó el cochecito donde llevaban a la bebé y agredió directamente a la pequeña porque "lloraba mucho". El maltrato se extendió durante diez días. La mujer aseguró que el agresor además no la dejaba salir para llevar a la pequeña al hospital.
Cinco peritos psicológicos determinaron que la mujer era víctima de violencia de género y con el correr del tiempo terminó sobreseída en la investigación. 10 años después, el caso terminó por confirmar que Caseres asesinó a la pequeña y lo condenó a 21 años de prisión.


