La provincia de Mendoza registra un descenso del 30% en el número de niños, niñas y adolescentes que viven en hogares, según los datos relevados desde el inicio de la gestión de Alfredo Cornejo. Actualmente, más de 600 menores se encuentran en estas residencias, distribuidos en 45 establecimientos destinados a su cuidado y contención.
El gobierno provincial planteó como objetivo central reducir la cantidad de menores institucionalizados y, para ello, ha impulsado un plan integral que incluye nuevas leyes en la Legislatura para acelerar los plazos de adopción, la apertura de más hogares, la remodelación de los ya existentes y el fortalecimiento de programas de acogida familiar, como Yo Creo y Padrinazgo.

Expansión y renovación de residencias
Desde 2024, Mendoza ha inaugurado seis nuevas residencias y ha refuncionalizado otras seis, lo que ha permitido optimizar el cuidado y las condiciones de habitabilidad para los menores. La provincia cuenta hoy con una red de 45 hogares que brindan asistencia y protección a niños, niñas y adolescentes que, por diversas razones, no pueden estar con sus familias.
Entre estas acciones, se destaca la reciente inauguración de la Residencia N.º 45 para adolescentes en Godoy Cruz, diseñada específicamente para atender necesidades en salud mental y situaciones conductuales complejas. El inmueble, de propiedad estatal, fue reacondicionado en su totalidad: se renovaron los servicios, se reorganizaron los espacios y se incorporó nuevo mobiliario, además de mejoras integrales en infraestructura.
En paralelo, la Residencia N.º 8, ubicada en Maipú y destinada a menores de 10 a 14 años, fue refuncionalizada para garantizar condiciones óptimas de convivencia y cuidado.

Un modelo de contención en crecimiento
El modelo adoptado por Mendoza apunta no solo a reducir el número de niños y adolescentes en situación de institucionalización, sino también a promover entornos más acogedores y seguros. La apertura de nuevos hogares y la remodelación de los existentes forman parte de un plan sostenido de inversión pública que busca garantizar estándares modernos de habitabilidad y cuidado.
Con estas iniciativas, la provincia se encamina hacia un sistema de protección más ágil y efectivo, que facilita el acceso a familias de acogida y promueve condiciones dignas para los menores que transitan por estas residencias.



