Dólar: cuándo llegaría a $2.000 y qué proyecta el mercado para los próximos años
Un informe de FocusEconomics, una de las consultoras más seguidas por bancos y fondos internacionales, proyectó un nuevo sendero para el dólar oficial en Argentina y estimó en qué momento podría alcanzar la barrera de los $2.000.
El relevamiento —basado en más de 40 consultoras y entidades financieras— anticipa una devaluación gradual y administrada, sin saltos bruscos, durante 2026 y 2027.
Cuándo llegaría el dólar a $2.000
Según el consenso del informe, el dólar oficial cerraría:
- 2026 en $1.699,2
- 2027 en $1.956,6
Con estos números, el tipo de cambio no llegaría a $2.000 durante 2026, sino que quedaría muy cerca hacia fines de 2027. El umbral de los $2.000 recién podría superarse a comienzos de 2028, si no hay cambios en el escenario económico.
Cómo evolucionaría el dólar en 2026
El informe prevé una suba lenta y controlada, acompañando parcialmente la inflación:
- Abril: $1.492
- Mayo: $1.540
- Junio: $1.593
- Julio: $1.630
- Agosto: $1.650
- Septiembre: $1.670
- Octubre: $1.680
- Noviembre: $1.690
- Diciembre: $1.699
La dinámica muestra una devaluación progresiva sin sobresaltos, según el escenario base.
Proyección para 2027
Para 2027, el esquema se mantiene similar, con aumentos graduales mes a mes:
- Enero: $1.742
- Junio: $1.860
- Septiembre: $1.930
- Diciembre: $1.957
El nivel de $2.000 quedaría a pocos puntos del cierre del año, pero aún no sería alcanzado dentro del período analizado.
Por qué no proyectan una devaluación brusca
El escenario de FocusEconomics supone que el Banco Central sostendrá una política de:
- Microdevaluaciones administradas
- Control del mercado cambiario
- Evitar saltos abruptos del tipo de cambio
El objetivo sería contener la inflación, dar previsibilidad y evitar un atraso cambiario severo.
Inflación y tipo de cambio
El informe también advierte que la inflación seguirá siendo un factor clave durante 2026 y 2027. Aunque se espera una desaceleración gradual, el nivel de precios aún sería elevado, lo que explica que el dólar continúe subiendo en forma sostenida.
En ese contexto, el ajuste del tipo de cambio funcionaría como una corrección parcial frente a la inflación, más que como un salto discreto.