El último caso de una bebé abandonada en Mendoza causó conmoción en la provincia y en el país. En una fría noche, una mujer oyó que tocaban a su puerta y, extrañada, salió para encontrarse a la pequeña de tan sólo una semana de vida en el umbral. Envuelta en una manta de polar color rojo, la niña sólo pudo sentir unos brazos que la arropaban y escuchar el sonido del motor de una camioneta alejándose por la calle.
Este hecho ocurrió el pasado 10 de agosto, en el barrio Alta Mendoza, en el lado oeste de la Ciudad. Sin saberlo aquella noche, Soledad Ripoll (45) se enamoró de un pequeño corazón que latía fuera de su puerta y, desde entonces, expresó su deseo de adoptarla. Aunque por ahora, Luz (como llamaron a la niña durante la internación) vive con una familia temporal, a la espera de la adopción definitiva. Según las autoridades, la bebé se encuentra bien de salud en su nuevo hogar.

En un mundo convulsionado y caótico, siempre existen dos caras de una misma moneda. En este caso, una es aquella que empuja a abandonar a su suerte a un bebé recién nacido; y la otra es la de quienes esperan años por la posibilidad de adoptar y que, algunas veces, pueden cumplir su sueño.
En Mendoza ocurrieron distintos hechos en los cuales se encontró a un bebé abandonado y luego terminó en los amorosos brazos de una nueva familia.
“Tenía las manitos heladas”
Miró a través de su ventana y una mujer se sorprendió al ver una gran cantidad de perros alrededor de un bulto en la calle, por lo que decidió salir de su casa de Las Heras. Cuando revisó qué era, se encontró con un recién nacido envuelto en mantas. Mónica Riveros, de 45 años, jamás esperó hallar a un bebé aquel 8 de septiembre del 2019.
Se trataba de un niño de unas 38 semanas a quien ni siquiera le habían cortado el cordón umbilical. La mujer relató el momento en que le salvó la vida.
“Estábamos con mi hija y lo metimos en la casa. No lloraba si se quejaba. Le dimos calor, pero no lo tocamos mucho porque todavía tenía el cordón”
Cuando los policías llegaron "se sorprendieron y salieron rápido para el hospital Carrillo. Tenía las manitos heladas y también se preocuparon por el cordón”.
Joaquín, como lo llamaron, gozaba de buen estado de salud. Cuando Mónica lo fue a visitar, dejó en claro que le gustaría mantener contacto con el pequeño.
La Dirección de Protección de los Derechos del Niño no logró establecer vínculo con familiares directos, por lo que el bebé tendrá familia definitiva.

El llanto que se oyó durante la siesta
30 de enero de 2018. Era una tarde como cualquier otra cuando una joven escuchó el llanto de un bebé en la calle. Rápidamente, salió a buscar el origen del sonido y encontró a una recién nacida en la esquina céntrica de Don Bosco y Zuloaga. Cubierta con una manta, lloraba desconsolada en los brazos de quien la halló.
Ya bajo el cuidado del personal médico en el hospital Ramón Carrillo, informaron que estaba en buen estado de salud, estable e hidratada a través de suero. La beba, que tenía poco más de 48 horas de nacida, fue hallada aún con el cordón umbilical que había sido toscamente cortado. Por ello, se especula que el parto fue en un domicilio particular y no en un centro asistencial.
Cuando fue dada de alta, Valentina quedó a cargo de una familia temporaria, en caso de que ningún familiar directo reclame por la niña.
Dos casos de niños abandonados para ir al casino
En 2014 ocurrieron dos hechos similares, pero separados por el lapso de unos meses.
- 16 de septiembre: las autoridades encontraron a un bebé encerrado en un auto porque sus padres estaban en el Casino de Mendoza. Pasado el mediodía, el pequeño de 15 días llevaba ya cuatro horas dentro del vehículo. Debieron llamar a sus padres por los altoparlantes de la sala de juego.
Los progenitores, Rita Bordón (30) y Gustavo Viscidio (51), oriundos de Lavalle, quedaron demorados. Gracias al rápido accionar de los efectivos, el bebé no corrió riesgos mayores.
- 22 de diciembre: una pareja de 24 años dejó a su bebé de dos meses dentro de una camioneta, para luego irse al Casino. Cerca de las cinco de la tarde, la Policía dio con el niño y, luego de buscar intensamente a los padres, los hallaron dentro del local de juegos.
Rolando Rollano y Florinda Sandoval, ambos de Bolivia, no quedaron detenidos. El procedimiento se trasladó a la Of. Fiscal 10 y se le comunicó al Órgano Administrativo Local (OAL), que depende de la DINAF.

