La Justicia mendocina dictó una condena de 12 años de prisión contra una mujer de Rivadavia, acusada de promover la prostitución agravada y permitir el abuso sexual de sus hijas de 13 y 16 años. El fallo se conoció tras un juicio abreviado, en el que la imputada aceptó los hechos a cambio de una pena reducida.
De acuerdo con la investigación, las jóvenes habían escapado de un hogar estatal y fueron obligadas por su madre a vivir en condiciones de consumo de drogas y explotación sexual. La mujer las trasladaba con frecuencia a la vivienda de un hombre en el barrio Costa Canal, donde eran sometidas a abusos a cambio de dinero.

El supuesto cliente de la mujer fue también detenido y enfrenta un proceso judicial independiente por abuso sexual. Mientras avanza la causa en su contra, las adolescentes quedaron bajo la protección de los organismos especializados en niñez y adolescencia, que ya trabajan en su recuperación.
La sentencia sienta un precedente en la provincia al reconocer la gravedad de los delitos vinculados a la explotación de menores, y refuerza el rol del Poder Judicial en la defensa de los derechos de los más vulnerables.


