Con la intención de impulsar la actividad económica y mejorar el acceso al financiamiento, el Banco Nación anunció nuevas líneas de crédito para pymes que comenzarán a regir desde el 6 de abril. La principal novedad es la reducción de tasas, que bajan al 25% anual para capital de trabajo, marcando una diferencia significativa frente a los niveles anteriores.
Además, la entidad ofrecerá descuento de cheques a 30 días con una tasa del 23%, también más baja que la vigente hasta ahora. Ambas herramientas cuentan con un cupo total de $1 billón y apuntan a fortalecer la inversión y el funcionamiento cotidiano de las pequeñas y medianas empresas.

Desde el banco señalaron que la medida busca mejorar la estructura financiera de las compañías, permitiendo tanto acceder a nuevos préstamos como refinanciar deudas en condiciones más favorables, en un escenario de tasas en descenso y cierta estabilización macroeconómica.
Sin embargo, el anuncio se da en un contexto desafiante. Según datos del Banco Central, la morosidad en créditos comerciales subió al 2,7% a fines de 2025, con mayor impacto en las pymes, donde el nivel de irregularidad alcanza el 4%, muy por encima del registrado en grandes empresas.
Los sectores más comprometidos son la construcción y el comercio, afectados por la caída de la actividad y el consumo. En contraste, rubros vinculados a la exportación, como el agro y la energía, muestran una situación más sólida y ayudan a equilibrar el sistema crediticio.



