El auge del “tour de compras” argentino, que durante gran parte de 2025 impulsó de manera decisiva las ventas del retail chileno, comenzó a mostrar signos de agotamiento. Aunque no se espera un derrumbe repentino, los primeros indicadores reflejan una retracción del consumo que podría derivar en un cierre de año más moderado para el comercio del país vecino.
Este fin de semana largo cruzaron a Chile cerca de 12.000 personas en autos particulares y micros. Sin embargo, los niveles de gasto ya no replican los del año pasado: el flujo turístico se mantiene, pero el consumo es menor.

Las señales que encienden la cautela
La advertencia surgió del balance trimestral de Falabella. En la presentación de resultados del período julio-septiembre, la compañía anticipó que el aporte del turista argentino será más limitado en los próximos meses. Según proyectó la firma, el consumo proveniente de visitantes de Argentina podría reducirse entre uno y dos puntos porcentuales del total de ventas en Chile.
La tendencia se alinea con lo que muestran los indicadores sectoriales. La Cámara Nacional de Comercio (CNC) detectó una disminución en el dinamismo del gasto y un flujo turístico menos intenso que en los primeros meses del año. El Índice de Ventas Presenciales de la Región Metropolitana, que había mostrado repuntes durante el primer semestre, retrocedió 0,8% interanual en septiembre y cerró los primeros nueve meses del año con un incremento moderado, del 1,2%.
En zonas fronterizas —tradicional foco del turismo de compras argentino— la expectativa es de un cuarto trimestre con ventas más contenidas.
Una desaceleración, no un derrumbe
Para la Cámara de Comercio de Santiago (CCS), la lectura es algo más matizada: el flujo argentino continúa siendo elevado, pero se compara con un final de 2024 excepcional, cuando los visitantes prácticamente se duplicaron respecto de años previos. En este escenario, la caída no sería en el número de turistas, sino en el ritmo de crecimiento.
La CCS estima que el último trimestre del año cerrará con unos 730.000 visitantes argentinos y un gasto total cercano a 290 millones de dólares, cifras similares a las de 2024. No obstante, prevé que el impulso del consumo argentino elevará menos el desempeño global del retail: el crecimiento acumulado de 5% hasta septiembre podría moderarse a alrededor del 2% real hacia fin de año.

Factores que explican el cambio de tendencia
Entre las razones que explican este comportamiento más moderado, el comercio chileno señala:
La saturación de la demanda tras meses de compras masivas.
La estabilización del tipo de cambio bilateral.
La comparación con un 2024 atípicamente alto.
Dos jornadas de cierre obligatorio por el proceso electoral chileno, que generaron caídas cercanas al 50% en cada día afectado.
Aun con esa desaceleración, el turismo argentino seguirá siendo un componente relevante de la actividad comercial chilena. La diferencia, esta vez, es que el mercado se prepara para un cierre de año menos explosivo y más cercano a los niveles habituales del sector.
