El cometa 3I/ATLAS volvió a llamar la atención de astrónomos y aficionados luego de que su cola creciera de forma abrupta en los últimos días. El cuerpo celeste, que cruzó el perihelio el 29 de octubre y avanza hacia la Tierra a más de 60 km/s, alcanzará su punto más próximo el 19 de diciembre, cuando pase a unos 270 millones de kilómetros.
El fenómeno tomó por sorpresa a especialistas que, hasta la semana anterior, no observaban una cola definida pese a que el objeto ya liberaba gases producto de la sublimación. El cambio quedó registrado por el Virtual Telescope Project, desde donde detectaron una cola iónica visible a lo largo de 0,7 grados y una anticola orientada en dirección contraria al Sol.

Gianluca Masi, responsable del proyecto, explicó que la nueva geometría del cometa permitió capturar imágenes más nítidas después del perihelio. Según sus observaciones, la cola se volvió visible en el cielo matutino al dejar de quedar oculta detrás del núcleo en la perspectiva terrestre.
El interés alrededor del 3I/ATLAS creció aún más tras el anuncio del hallazgo del C/2025 V1 (Borisov), otro cometa interestelar detectado por el aficionado Gennadiy Borisov, quien también descubrió el 2I/Borisov en 2019. Este nuevo objeto, de menor tamaño, podría dirigirse hacia la nube de Oort, aunque la confirmación de su trayectoria está pendiente.
De acuerdo con datos recopilados por medios científicos internacionales, el 3I/ATLAS llegó a estar a 103 millones de kilómetros de la Tierra durante su aproximación previa. Los especialistas seguirán monitoreando su comportamiento mientras avanza por el interior del sistema solar con una actividad cada vez más evidente.



