El cometa interestelar 3I/ATLAS reapareció en los cielos con una tonalidad verde inesperada, captada desde uno de los observatorios más importantes del planeta. El fenómeno se observó luego de que el objeto retomara visibilidad tras su paso por detrás del Sol, en una etapa clave de su recorrido.
Se trata de un visitante proveniente del espacio interestelar, con una trayectoria hiperbólica que confirma que no pertenece al Sistema Solar. Es apenas el tercer objeto de este tipo detectado, después de otros dos casos registrados en años anteriores, lo que lo convierte en una rareza astronómica.

Las primeras observaciones habían mostrado una coloración rojiza, pero nuevas imágenes revelaron el cambio cromático. El resplandor verde se explicó por la liberación de gases en la coma del cometa, especialmente moléculas de carbono diatómico, que emiten ese color cuando reaccionan al calor solar.
Los especialistas advirtieron que el comportamiento del objeto todavía puede variar. A medida que se aleje del Sol y baje su temperatura, podrían activarse nuevas emisiones químicas o incluso registrarse cambios bruscos en su brillo, algo habitual en este tipo de cuerpos.
Las observaciones continuarán durante las próximas semanas, ya que el seguimiento del 3I/ATLAS permitirá comprender mejor la formación y evolución de objetos que nacieron fuera del Sistema Solar. El cometa se dirige nuevamente hacia el espacio profundo y no volverá a ofrecer una oportunidad similar de estudio en el corto plazo.



