El consumo no repunta: cayó en marzo y lleva más de un año en retroceso
El consumo masivo volvió a mostrar señales de debilidad en marzo, con una caída interanual del 5,1% y un total de 14 meses consecutivos en retroceso. Según un relevamiento de Scentia, el primer trimestre del año cerró con una baja acumulada del 3,1%, lo que confirma la persistencia de una tendencia negativa.
Si bien en comparación con febrero se registró un repunte del 6,1%, impulsado por una mayor actividad en supermercados, mayoristas y autoservicios, este rebote no alcanzó para revertir el deterioro general.
En la comparación interanual, los mayoristas lideraron las caídas con un -8,8%, seguidos por supermercados (-7%) y autoservicios independientes (-5,1%). Aunque en el acumulado trimestral las bajas son más moderadas, todos los canales continúan en terreno negativo.
Dentro de los supermercados, los productos perecederos fueron los más afectados, con caídas de dos dígitos, seguidos por bebidas y alimentos. En autoservicios, la baja en perecederos fue aún más pronunciada, mientras que alimentos mostró un leve crecimiento.
El comercio electrónico fue la única excepción, con un crecimiento superior al 30% interanual. Sin embargo, su incidencia en el total de ventas sigue siendo reducida, por lo que no logra compensar la caída del resto.
Si se consideran en conjunto supermercados y autoservicios, la contracción de marzo se profundiza hasta el 6,1%. En términos de actividad, el consumo se ubica en el 89% respecto de enero de 2023, aún por debajo de los niveles de fines de ese año.
Desde la consultora también señalaron que los precios del consumo masivo crecieron por debajo de la inflación general, lo que refleja un contexto de demanda debilitada.
El deterioro del consumo está directamente vinculado a la pérdida del poder adquisitivo. Según datos oficiales, los salarios reales acumulan caídas en los últimos meses, con mayor impacto en el sector público, lo que explica buena parte de la retracción del consumo.