El vocero presidencial, Manuel Adorni, anunció anoche la desregulación del servicio de correos en Argentina, destacando que la medida busca fomentar la competencia, la digitalización y mejorar la seguridad en el sector postal. La medida se hizo oficial tras la publicación del decreto 1005/2024.
Esta decisión es coherente con los planes previos del Ejecutivo, que en julio contemplaba avanzar con la privatización del Correo Argentino mediante un decreto, sin necesidad de pasar por el Congreso. Aunque inicialmente el Correo formaba parte de la lista de empresas estatales para privatizar, fue excluido en la versión final de la Ley Bases, junto a Aerolíneas Argentinas y Radio y Televisión Argentina.
El Correo Argentino, actualmente propiedad exclusiva del Estado Nacional, cuenta con una red de 1400 sucursales y un déficit anual que superó los 70.000 millones de pesos en 2023. A pesar de los esfuerzos por reducir costos, el Gobierno destinó más de 90.000 millones de pesos en 2024 para financiar planes de retiro voluntario dentro de la empresa.

La desregulación del Correo implica una transformación significativa en el sector postal argentino. Al eliminar las restricciones, se abrirá el mercado a nuevos actores privados, lo que podría mejorar la eficiencia, pero también podría generar incertidumbre sobre el futuro de los empleados y la accesibilidad de los servicios postales, especialmente en zonas rurales.
Los puntos claves resumidos:
- Inscripción de operadores postales: Las empresas podrán inscribirse de manera simple, electrónica y gratuita ante la autoridad competente, y solo deberán hacerlo una vez al iniciar su actividad. La normativa exime a los transportistas de mercancías ya registrados en el sistema de transporte de cargas.
- Flexibilidad para los operadores: Los nuevos operadores tendrán libertad para definir su dotación de personal, la modalidad de los servicios, los medios de transporte y los locales necesarios para su actividad.
- Eliminación de exclusividades: A partir de ahora, cualquier operador postal podrá ofrecer servicios de entrega de cartas documento, telegramas y encomiendas de hasta 50 kilos, áreas que anteriormente estaban reservadas exclusivamente al Correo Argentino y otras pocas empresas.
- Verificación de identidad y digitalización: Se habilita el uso de tecnologías de verificación digital y biométrica a través del Renaper. Además, los operadores deberán garantizar la correcta transmisión de telegramas y documentos, lo que puede incluir formatos digitales de las constancias de entrega.
- Mensajería urbana: Las personas físicas podrán ofrecer servicios de mensajería urbana, con o sin vehículos, dentro de una misma ciudad o área metropolitana. Este servicio estará orientado a plazos breves y distancias cortas.
- Indemnización por pérdida o extravío de envíos: Los prestadores de servicios postales deberán indemnizar por pérdidas, extravíos o daños a los envíos, incluyendo reintegros en caso de envíos con valor declarado.
- Objetivo de la desregulación: El Gobierno argumenta que la sobrerregulación ha limitado la competencia, y con esta medida busca mejorar la calidad del servicio postal, reducir costos y fomentar la innovación en el sector. Sin embargo, se mantiene la seguridad y el secreto postal intactos.
Así lo anunciaba la noche del domingo 10 de noviembre el vocero presidencial.
Podés leer completo el Decreto 1005/2024 en: https://www.boletinoficial.gob.ar/detalleAviso/primera/316833/20241111
