El Gobierno nacional analiza introducir modificaciones en el régimen de las Pensiones no Contributivas (PNC) por discapacidad, con el objetivo de volver a establecer su incompatibilidad con el empleo formal. La iniciativa fue anticipada por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y se enmarca en el proyecto de reforma de la Ley de Discapacidad que el Ejecutivo planea enviar al Congreso.
La propuesta implicaría un cambio en el esquema vigente y marcaría un giro en la política aplicada en los últimos años, en torno a la relación entre estas prestaciones y el acceso al trabajo registrado.
En 2023, el Gobierno anterior implementó el Decreto 566/2023, que habilitó la compatibilidad entre la PNC y el empleo formal. La medida buscó promover la inclusión laboral de personas con discapacidad sin que ello implicara la pérdida automática del beneficio.

Sin embargo, en 2024 se produjo un endurecimiento de las condiciones a través del Decreto 843/2024, que introdujo controles más estrictos y reforzó las auditorías sobre las prestaciones pagadas por Anses. Como consecuencia de esta política, se registraron suspensiones de miles de pensiones que derivó en conflictos judiciales en distintas provincias.
Posteriormente, la sanción de la Ley 27.793, conocida como Ley de Emergencia en Discapacidad, volvió a modificar el sistema. Esta norma estableció un nuevo régimen de PNC, denominado Pensión No Contributiva por Discapacidad para la Protección Social.
Entre sus principales disposiciones, la ley fijó la compatibilidad con el trabajo registrado, siempre que los ingresos no superen dos veces el salario mínimo, vital y móvil. Además, incorporó auditorías periódicas con garantías de debido proceso, la conversión automática de pensiones al nuevo esquema y la actualización de aranceles para prestadores.
En este contexto, Adorni confirmó que el Ejecutivo impulsará una nueva modificación normativa. “Vamos a dar aumentos solo a los que tengan incapacidad para trabajar”, sostuvo el funcionario.
De avanzar la reforma, el sistema podría volver a un esquema más restrictivo, en el que el acceso o la continuidad de la pensión quede condicionado a la imposibilidad de trabajar.



