Es posible que tengas plantas en el jardín de tu casa y, sin saber por qué, no crecen como esperabas. En algunos casos se debe a un déficit de fósforo. Aunque hay diferentes modos de aportar este elemento, un sencillo truco casero, sin fertilizantes, es utilizar algunas cerillas y colocarlas en las macetas. Aprenderás algunos trucos caseros, así como la importancia del fósforo y cómo saber si tus plantas tienen exceso o falta del mismo.
Hay que tener en cuenta que si bien el nitrógeno, el fósforo y el potasio son necesarios para el correcto crecimiento de la planta, en el caso de los árboles frutales el fósforo y el potasio ayudan a mejorar la calidad y la producción de frutos. El fósforo se encarga de desarrollar las raíces de las plantas y, en aquellas con raíces bulbosas, ayuda a una producción de bulbos más fuerte y abundante.
Podemos decir que también interviene en la fotosíntesis y, por lo tanto, en el desarrollo directo del árbol. Por otro lado, el potasio favorece la floración, la producción de frutos y mejora su calidad.

Para hacer un abono que brinde tanto fósforo como potasio, se deben integrar elementos naturales como las cáscaras de maní, las cáscaras de huevo o las cáscaras de banana, que deben tratarse de forma diferente para extraer sus nutrientes en un litro y medio de agua, preferiblemente de lluvia o desclorada.
Además, incorporaremos borras de café, que aportan nitrógeno para el suelo y otros minerales para complementar el fósforo y el potasio. Esto hará que la mezcla sea ácida, favoreciendo la extracción de calcio en las cáscaras de huevo y el cambio en el pH para nuestros árboles. Para evitar que la acidez afecte a nuestros cultivos, añadiremos un poco de canela, que ayudará al crecimiento de las raíces y a neutralizar el pH de la mezcla.
Ten en cuenta que para esta mezcla deberás usar como recipiente una botella de plástico, lo ideal es usar una botella de un litro y medio o de dos litros, para que el líquido pueda reposar junto con los ingredientes añadidos, después de algunos días de reposo cuela la preparación y regresa el líquido resultante a tu botella de litro y medio para almacenar el abono líquido.



