Existe un producto que todos tienen en la cocina y que se puede volver un aliado ideal a la hora de poner manos en el mundo de la jardinería. Se trata de la sal, un mineral que ayuda a estimular el crecimiento, colabora en la absorción de los nutrientes y frena la aparición de hongos y plagas. Además, le brinda a la planta el sodio y el cloruro que necesitan para un crecimiento saludable.
Hay que tener en cuenta que la sal tiene muchísimos beneficios para las plantas. Por ejemplo, mejora la absorción de los nutrientes, lo que, a su vez, las ayuda a crecer más vigorosamente y a estar más protegidas ante enfermedades y plagas. También les proporcionan sodio y cloruro, dos elementos también fundamentales para su crecimiento saludable. Sigue leyendo, te contamos cómo puedes preparar este fertilizante de sal para tus plantas.

Es importante destacar que preparar un fertilizante a base de sal para tus plantitas es muy fácil y económico. Para ello, necesitarás los siguientes ingredientes y seguir este paso a paso:
Ingredientes
- 1 cucharada de sal.
- 4 litros de agua.
- Un recipiente grande.
- Una botella con spray.
Aunque sea un fertilizante cien por cien casero hecho a base de dos ingredientes naturales, sal y agua, con la sal hay que tener extremo cuidado porque, si la echamos en exceso a las plantitas, podría ser contraproducente para sus suelos.
Antes de aplicar el fertilizante de sal sobre todas tus plantas, es recomendable hacer primero una prueba en una de ellas para ver si tiene algún tipo de reacción negativa. Si ves que la planta está bien, entonces puedes proceder con la aplicación al resto.
Este fertilizante de sal puedes usarlo en tus plantas una vez al mes para que no se acumule en el suelo.

