El Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) sumó dos nuevas cepas al listado de varietales autorizados para la elaboración de vinos de calidad en Argentina. Se trata de Saint Jeannet y Moscatel Rosado, ambas con perfiles y trayectorias distintas en la vitivinicultura nacional, que ahora podrán utilizarse para producir tanto vinos blancos como rosados de alta gama.
La decisión quedó formalizada mediante la Resolución N° 57/24, publicada este martes en el Boletín Oficial, que unifica el listado de variedades aptas para vinos de calidad con aquellas autorizadas para las categorías Reserva y Gran Reserva.
“Tras estudios técnicos realizados por este organismo, se determinó que las variedades Saint Jeannet y Moscatel Rosado son aptas para la elaboración de vinos de calidad”, fundamentó el INV en la normativa.
Saint Jeannet: un blanco poco conocido que resurge
De origen francés, la cepa Saint Jeannet es aún poco difundida en el país, aunque algunas bodegas boutique ya comenzaron a cultivarla para lanzamientos exclusivos y de edición limitada.

La bodega Finca Savina, por ejemplo, describe su Saint Jeannet como un vino de “tonos acerados verdosos brillantes, con marcada untuosidad en boca y gran elegancia, que invita a redescubrir esta variedad casi desaparecida en el mundo”.
Moscatel Rosado: de base para vinos comunes a varietal de calidad
Hasta ahora asociado a vinos básicos y masivos, el Moscatel Rosado dio un salto cualitativo con este reconocimiento oficial. Esta variedad, ampliamente cultivada en Mendoza (donde suele mezclarse con Criolla Grande, Cereza y Pedro Giménez), es capaz de originar vinos de gran perfume y delicadeza.

El sitio especializado Floral de Nariz calificó un Moscatel Rosado de la línea Ñu como un “vino sutil, de color salmón brillante, con aromas a frutas tropicales, durazno y cítricos frescos; muy equilibrado en acidez y dulzor”.
Listado completo de varietales autorizados
Con esta actualización, el INV amplía su listado oficial de varietales aptos para la elaboración de vinos de calidad, tanto tintos, como rosados y blancos. Entre ellos figuran cepas tradicionales como Malbec, Cabernet Sauvignon, Chardonnay y Torrontés, junto con variedades menos difundidas como Fiano, Grüner Veltliner y ahora Saint Jeannet y Moscatel Rosado.
Esta medida permite a productores y bodegas ofrecer al mercado nuevas propuestas enológicas, impulsando la diversidad y riqueza de la vitivinicultura argentina.
