El Vaccinium corymbosum, habitualmente llamado arándano o mora azul, es un arbusto conocido por sus pequeños frutos en forma de bayas redondas, de sabor ácido y dulce. Resulta una gran opción para plantar en muchos jardines si se cumplen las condiciones mínimas necesarias, ya que empieza a dar frutos desde su primer año en exterior y en gran cantidad.
Paso a paso para cultivar arándanos
1. Elige el lugar adecuado
Elige un lugar soleado y protegido del viento. Si planeas cultivarlos en macetas, utiliza recipientes grandes con un diámetro de al menos 40 cm para que las raíces tengan espacio suficiente.
2. Prepara el sustrato
Los arándanos prosperan en suelos ácidos con un pH entre 4.5 y 5.5. Puedes comprar un sustrato específico para plantas acidófilas o mezclar turba, arena y compost.
3. Siembra la planta
Si compras una planta joven, retirarla con cuidado de su maceta original y transplantarla a una maceta más grande o directamente al suelo. Asegúrate de cubrir las raíces sin compactar demasiado la tierra.
4. Riega regularmente
Mantén el sustrato húmedo, pero evita encharcar. Los arándanos necesitan un riego constante, especialmente durante el crecimiento, pero no toleran el exceso de agua.

5. Aplica fertilizante adecuado
Utiliza fertilizantes para plantas acidófilas. Se aplica durante la primavera y el verano, siguiendo las indicaciones del producto para evitar una sobrealimentación.
6. Realiza podas anuales
Una vez al año, retira ramas secas o débiles para estimular un crecimiento saludable y una mejor producción de frutos.
La planta de arándanos requiere paciencia. Si se cultiva a partir de semillas, puede tardar entre 2 y 3 años en producir frutos. Sin embargo, si eliges una planta joven, podrías cosechar arándanos en su segundo año.
El tiempo de maduración del fruto depende de la variedad, pero generalmente ocurre entre la primavera y el verano. Es importante recordar que un cuidado constante permitirá una producción más abundante y de mejor calidad.


