El próximo viernes 6 de septiembre, desde las 11, se realizará una subasta judicial en la calle San Martín 322, de Capital, donde se rematará una enorme casa perteneciente al constructor Onofre Paco, hermano de Florentino Paco. El inmueble está ubicado en el exclusivo barrio privado La Vacherie Country Golf, en Luján de Cuyo.

La medida fue determinada por la jueza María Eugenia Guzmán como desenlace de una causa del fuero Civil y Comercial por incumplimiento de contrato contra Idandi SA, iniciada en 2023, donde la parte demandante era Andrea Ruppel. En tanto, el valor base de la propiedad es 100 millones de pesos y los incrementos mínimos deberán ser de a 500.000 pesos, según determinó la Justicia Civil.
Dicho inmueble está embargado por la Justicia Civil y Comercial. Durante agosto se publicarán los tres edictos, tal como estipula la ley, para darle publicidad oficial a la subasta.

Desde hace tiempo los hermanos Florentino Paco y su hermano Onofre han llamado la atención de la Justicia y los medios por sus construcciones de viviendas sin papeles. Esta vez, por el remate de la casa de Onofre Paco en La Vacherie Country Golf.
La semana pasada, en el Polo Judicial, una decena de clientes de Florentino lo denunciaron por estafas. Fue bajo el argumento de que fueron perjudicados ya que no les entregan las viviendas que le compraron en el loteo de calles Estrada y Elpidio González de Guaymallén porque carecen de servicios públicos, como agua, luz y gas.
La historia de los Paco los ubica en Guaymallén, donde desarrollaron más de 20 proyectos inmobiliarios, muchos de los cuales han terminado con reclamos judiciales y sanciones y clausuras municipales. Puntualmente en la calle Urquiza, camino a Jesús Nazareno, les fue clausurado un predio con viviendas en construcción por falta de documentación municipal para dar curso a las habilitaciones pertinentes, lo que les valió numerosas multas.
Sin embargo, la historia de los hermanos tomó un giro trágico luego de la muerte de un niño. En marzo de 2023 en el predio de calle Urquiza, donde muchos obreros vivían, trabajaban y criaban a sus hijos. La víctima, de 5 años, cayó a un pozo de 50 metros de profundidad y la tragedia fue descubierta tras la desesperada búsqueda del pequeño, identificado como Erick.


