A pesar de su salud aún delicada, el Papa Francisco sigue mostrando determinación en su proceso de recuperación. El sumo pontífice continúa en aislamiento, pero en un entorno más relajado, de buen ánimo y respondiendo con agilidad. Su voz ha mejorado notablemente gracias a los ejercicios destinados a fortalecer los músculos de la tráquea, aunque aún experimenta fatiga con facilidad.
El Papa ha comenzado a recibir expedientes que requieren su firma, un indicio de su participación activa en los asuntos del Vaticano, pese a las restricciones médicas. La única aparición pública confirmada hasta ahora será la bendición "urbi et orbe" del Domingo de Pascua, el 20 de abril, cuando dirigirá su mensaje a Roma y al mundo.

Para reducir el riesgo de infecciones, sus colaboradores cercanos, incluyendo a sus secretarios argentinos, continúan tomando medidas de precaución, como el uso de mascarillas. Francisco reside en la suite 201 del hospital Gemelli, un espacio destinado a su recuperación, y los médicos insisten en que debe completar dos meses de reposo absoluto para garantizar su plena recuperación.
El Papa también se somete a terapias físicas diarias para recuperar el movimiento en sus piernas y brazos. Sin embargo, aún no hay una fecha establecida para su regreso a los discursos públicos. Los especialistas explican que, debido al oxígeno administrado durante su tratamiento, es común que experimente dificultades temporales en el habla.

Una de las grandes incógnitas es su participación en la canonización de Carlo Acutis, programada para el 27 de abril. Esta decisión fue tomada mientras el Papa aún estaba internado en el hospital, lo que genera incertidumbre sobre su presencia en el evento.
El cardenal Piero Parolin, Secretario de Estado, destacó que las restricciones médicas siguen vigentes y expresó su optimismo sobre la recuperación de Francisco. “Espero en los próximos días poder saludarlo brevemente. Su recuperación avanza bien y todos estamos contentos”, comentó Parolin, reflejando la esperanza que reina en el entorno del Papa.



