En una reciente entrevista con la periodista Bernarda Llorente para el canal Orbe 21, el Papa Francisco volvió a expresar su rechazo al ajuste en el sector educativo de Argentina y condenó las políticas impulsadas por el gobierno de Javier Milei. El Pontífice calificó de “criminal” la reducción de fondos destinados a las universidades y advirtió que hacer un ajuste en educación sería un “suicidio programado” para cualquier país. Para el Papa, la educación debe ser un derecho garantizado, y no puede depender del nivel económico de las personas.
El Papa Francisco, quien ha sido un firme defensor de la educación pública, celebró las movilizaciones en Argentina durante 2024, cuando estudiantes, docentes y profesionales se manifestaron contra los recortes. “Me alegra cuando hay un ajuste de este tipo y la gente se opone. Incluso es curioso cómo es que los jóvenes se dan cuenta y se oponen, hacen lío y reclaman”, comentó, destacando la respuesta activa de los jóvenes ante las políticas que consideran perjudiciales para su futuro.

El Sumo Pontífice también hizo un llamado a la defensa de las universidades y a la necesidad de que el Estado garantice la igualdad en el acceso a la educación superior. En ese sentido, subrayó que la universidad no debe ser un privilegio de los sectores más ricos, sino un derecho para todos, y resaltó que los gobiernos deben invertir en educación para asegurar un futuro próspero. “No es posible que a la universidad tengan solo acceso los hijos de los ricos, el pueblo necesita formar la cabeza, necesita una cultura universitaria grande”, sostuvo Francisco.
Por último, Francisco advirtió sobre el peligro de caer en ideologías extremas y remarcó que el cristianismo es una vivencia, no una ideología. En su intervención, también mencionó la importancia de la educación para formar los “nuevos cerebros del futuro” y expresó su preocupación por los riesgos de desfinanciar este sector fundamental para el desarrollo del país.


