En el marco del Jubileo de los Gobernantes, el Papa León XIV recibió a representantes parlamentarios de más de 60 países y resaltó que una política ejercida con honestidad y compromiso con el bien común puede convertirse en un motor esencial para la paz. En su mensaje, remarcó la urgencia de atender a los más vulnerables y de corregir la brecha entre ricos y pobres, señalando que la desigualdad extrema puede derivar en violencia y guerras.

El Sumo Pontífice también hizo énfasis en la libertad religiosa y el diálogo interreligioso, considerando que la política debe favorecer el respeto y la convivencia entre credos. Propuso como guía ética la ley natural, válida en todo tiempo y lugar, y valoró la Declaración Universal de los Derechos Humanos como un faro para la toma de decisiones públicas.
Por último, abordó el avance de la inteligencia artificial, a la que calificó como un "gran desafío" del presente. Si bien reconoció su potencial beneficio para la sociedad, advirtió que su desarrollo debe respetar la dignidad humana y no sustituirla. Como cierre, alentó a los gobernantes a inspirarse en la figura de Santo Tomás Moro, símbolo de integridad y libertad de conciencia.



