Un reconocido patinador mexicano evitó por casualidad el trágico accidente aéreo ocurrido este miércoles en Washington, gracias a que viajaba con su perro. Jon Maravilla, una de las estrellas emergentes del patinaje artístico con tan solo 20 años, no pudo abordar el vuelo porque su mascota era demasiado grande para viajar en cabina. Ante la negativa de la aerolínea, optó por regresar en auto, sin imaginar que aquella decisión lo salvaría del fatal choque entre un avión comercial y un helicóptero militar, que dejó al menos 28 muertos.
"Era nuestro vuelo de regreso. No entendía por qué de repente ya no era posible traer a mi perro", relató Maravilla a la agencia rusa Ria Novosti. "No podía dejarlo atrás, así que decidimos viajar por la ruta", agregó.

El vuelo 5342 de American Eagle había despegado desde Wichita, Kansas, y se encontraba en fase de aterrizaje en el Aeropuerto Nacional Reagan de Washington D.C. cuando colisionó en el aire con un helicóptero militar Sikorsky UH-60 Black Hawk del ejército estadounidense. Ambas aeronaves cayeron en el río Potomac. Según las autoridades, a bordo del avión Bombardier CRJ700 viajaban 64 pasajeros, mientras que el helicóptero transportaba a tres tripulantes.
El siniestro impactó de lleno en la comunidad del patinaje artístico, ya que entre los pasajeros del vuelo se encontraban al menos 14 patinadores, además de entrenadores y familiares. Entre ellos, se confirmó la presencia de los campeones mundiales Evguenia Shishkova y Vadím Naumov. Días antes de la tragedia, Maravilla había compartido en sus redes sociales mensajes que hoy adquieren un tono premonitorio: "Un viaje de 14 horas comienza" y "No me dejaron pasar por la puerta para abordar el vuelo. Sáquenme de Kansas, por favor".

El joven patinador, quien forma pareja artística con Saya Carpenter, expresó su asombro al enterarse de la magnitud del accidente y señaló que aún no sabía si su compañera de entrenamiento estaba en ese vuelo.
La Administración Federal de Aviación (FAA) confirmó que el avión de American Airlines estaba en maniobras de aproximación cuando ocurrió el impacto. Por su parte, el Ejército de Estados Unidos informó que el helicóptero se encontraba en una misión de entrenamiento en el momento de la colisión. Las tareas de rescate en el río Potomac han sido extremadamente difíciles debido a las bajas temperaturas. “Es una operación muy compleja. Las condiciones son extremadamente duras para los socorristas. Hace frío y están lidiando con condiciones relativamente ventosas”, explicó John Donnelly, jefe del Servicio de Emergencias de Washington, en conferencia de prensa.

Hasta el momento, se han recuperado 28 cuerpos, mientras continúa la búsqueda de las demás víctimas.


