La volatilidad regresó con fuerza a los mercados energéticos internacionales. El precio del petróleo volvió a superar la barrera de los US$100 por barril luego de que Donald Trump rechazara la última contrapropuesta presentada por Irán en el marco de las negociaciones impulsadas para frenar el conflicto en Medio Oriente.
La tensión geopolítica reavivó los temores sobre posibles interrupciones en el suministro global de crudo y provocó una inmediata reacción de los inversores, que impulsaron al alza las principales referencias internacionales.
Fuerte reacción del mercado petrolero
La apertura de los mercados reflejó rápidamente el impacto de la crisis diplomática:
- Petróleo Brent: alcanzó los US$105 por barril y mantiene una clara tendencia alcista.
- Petróleo WTI: cotiza cerca de los US$99 y analistas estiman que podría superar los US$100 en las próximas horas.
La suba del crudo genera preocupación en las economías importadoras de energía, ya que podría traducirse en mayores costos de transporte, presión inflacionaria y aumento en los precios de los combustibles.

Trump rechazó la contrapropuesta iraní
En los últimos días, el régimen iraní había dado señales de acercamiento y presentó modificaciones al borrador del acuerdo que se negociaba en Pakistán. Sin embargo, las declaraciones de Trump enfriaron las expectativas de un entendimiento cercano.
“Acabo de leer la respuesta de los supuestos representantes de Irán. No me gusta nada”, afirmó el exmandatario estadounidense.
La frase fue suficiente para alterar el humor de los mercados y reinstalar la incertidumbre sobre el futuro de las negociaciones.
El conflicto sigue presionando al petróleo y al gas
La crisis en el Golfo Pérsico continúa impactando sobre el mercado energético mundial. Desde fines de febrero, tanto el petróleo como el gas natural registran fuertes fluctuaciones a medida que avanzan —o se frenan— las conversaciones diplomáticas entre Washington y Teherán.
El nuevo estancamiento en las negociaciones volvió a impulsar el precio del llamado “oro negro” y reforzó los temores de una mayor crisis energética global.
