La industria pesquera volvió a pedir al Ministerio de Economía la eliminación —o al menos la reducción— de las retenciones que se aplican a los productos del sector. Las cámaras empresarias advierten que la actividad perdió competitividad frente al escenario internacional y que la presión impositiva actual agrava una estructura de costos ya elevada.
El complejo pesquero es el octavo exportador del país y destina más del 90% de su producción a mercados externos. Según plantean las empresas, esta característica vuelve especialmente sensible cualquier impuesto sobre las exportaciones, ya que impacta de forma directa sobre la rentabilidad y la continuidad de plantas y flotas.

Un sector que se siente relegado
Las cámaras remarcan que en los últimos meses el Gobierno avanzó en la reducción o eliminación de retenciones para diversas economías regionales —desde producciones agroindustriales del NOA y NEA hasta sectores frutihortícolas, vitivinícolas, energéticos y mineros—, mientras que la pesca quedó afuera de esos beneficios.
Sostienen que esta diferencia de trato complica la situación de provincias costeras cuya actividad productiva depende en gran medida del complejo pesquero y que hoy enfrentan dificultades crecientes para sostener el empleo y la actividad.
Según la industria, la pesca es una actividad intensiva en mano de obra, expuesta a la volatilidad de los mercados internacionales y fuertemente afectada por aumentos en los costos logísticos, salariales y energéticos.
Competitividad y riesgos
Las cámaras del sector consideran que la eliminación de retenciones permitiría recuperar competitividad, amortiguar la inestabilidad de los precios internacionales y evitar paradas de actividad que se repiten cuando los márgenes quedan por debajo de los costos operativos.
Además, señalan que el aporte fiscal de la medida sería bajo en comparación con el impacto económico que podría generar en las economías regionales del litoral marítimo, donde la pesca es una de las pocas actividades productivas relevantes.
Quiénes integran el reclamo
Entre las entidades que impulsan el pedido se encuentran:
Cámara de Armadores Pesqueros y Congeladores de la Argentina (CAPECA)
Cámara de Armadores Poteros Argentinos (CAPA)
Cámara de la Industria Pesquera Argentina (CAIPA)
Cámara Argentina de Armadores de Buques de Altura (CAABPA)
Asociación de Embarcaciones de Pesca Costera (AEPCYF)
Unión de Intereses Pesqueros Argentinos (UDIPA)
Cámara Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP)
Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas (CEPA)
Cámara de Frigoríficos Exportadores de la Pesca (CAFREXPORT)
La industria insiste en que recibir el mismo tratamiento que otras actividades regionales permitiría sostener el empleo, mejorar la competitividad y evitar un deterioro más profundo en los puertos y ciudades dependientes del sector.
