Mantener las zapatillas blancas limpias y relucientes puede parecer misión imposible. Con el uso diario, el polvo, las manchas y el desgaste natural las hacen perder su color original. Pero existe un método casero y accesible que logra restaurarlas sin necesidad de productos agresivos como el vinagre o el bicarbonato.
Este truco definitivo para lavar zapatillas blancas se volvió viral por su efectividad y porque sólo requiere elementos que ya tenés en casa. A diferencia de otros métodos, este no daña el material ni deja residuos, y lo mejor: no amarillea la tela.

¿Qué necesitás para limpiar las zapatillas blancas?
Detergente líquido suave (puede ser para ropa o platos)
Pasta dental blanca (sin colorantes ni en gel)
Agua tibia
Un cepillo de dientes viejo o de cerdas suaves
Un paño limpio o esponja

Paso a paso: cómo lavar las zapatillas blancas y dejarlas como nuevas
Sacá los cordones y lavalos por separado con detergente y agua.
En un recipiente, mezclá una cucharada de detergente con agua tibia.
Agregá un poco de pasta dental blanca a la mezcla.
Con un cepillo, frotá suavemente la mezcla sobre las zonas manchadas o amarillentas.
Limpiá el exceso con un paño húmedo o una esponja.
Dejá secar a la sombra, sin exponer las zapatillas directamente al sol para evitar que se pongan amarillas.
¿Funciona en todo tipo de zapatillas blancas?
Este método es ideal para zapatillas de lona, tela o cuero sintético. En el caso de zapatillas de cuero natural o gamuza, se recomienda hacer una prueba en una pequeña zona antes de aplicarlo en toda la superficie.
