Aunque pareciera que todos los países del mundo celebran el Año Nuevo en simultáneo, hay un pequeño rincón en el planeta donde el 2024 se despedirá más tarde que en cualquier otro sitio: Estados Unidos. Esto se debe a una isla remota en el Pacífico que, por su ubicación geográfica, será la última en decir adiós al año que se va. Si bien puede parecer una curiosidad poco conocida, este fenómeno tiene una explicación bastante interesante.
El último rincón del Mundo
En términos simples, mientras la mayoría de los países ya está celebrando el inicio del 2025, en uno de los territorios de Estados Unidos recién comienza la última jornada del año. Esta isla, que forma parte de los 14 territorios no incorporados de los Estados Unidos, es la última en ingresar al Año Nuevo debido a que se encuentra en el huso horario UTC -12:00, el más retrasado del planeta. Junto con la isla Baker, también administrada por Estados Unidos, son los únicos dos lugares en este huso horario.

La ubicación de la Isla Howland
La isla Howland, que es donde se da este curioso fenómeno, se encuentra al norte del ecuador, en el Océano Pacífico. A tan solo 1,934 kilómetros de Hawái y a más de 6,000 kilómetros de Australia, este pequeño territorio deshabitado no solo es conocido por ser un lugar extremadamente aislado, sino que también es el último punto del planeta en despedir cada día.
La historia de esta Isla y su vínculo con Estados Unidos
La historia de esta isla con Estados Unidos comienza a mediados del siglo XIX, cuando el país se adueñó de ella a través de la Ley de Islas Guaneras de 1857. Sin embargo, no fue hasta 1935 que se iniciaron esfuerzos para poblarla, buscando establecer una pequeña población humana. Aunque el proyecto incluyó la construcción de instalaciones y la mudanza de algunas personas, la Segunda Guerra Mundial interrumpió estos planes, y la isla quedó vacía nuevamente.
Hoy en día, Howland sigue siendo parte de Estados Unidos, pero sigue siendo un lugar inaccesible para la mayoría. No es posible acceder a la isla sin un permiso especial y, debido a su falta de recursos naturales, como agua dulce, y su compleja geografía, habitarla sigue siendo un desafío.
Un destino remoto y prácticamente inaccesible
La isla Howland se distingue no solo por su singularidad horaria, sino también por su aislamiento extremo. A pesar de su pequeña extensión, que abarca apenas 1,6 kilómetros cuadrados, es un refugio natural para diversas especies y, desde la década de 1970, se identifica como un refugio de vida salvaje nacional. Las visitas a la isla, por lo tanto, son extremadamente limitadas y solo pueden ser realizadas por expertos y militares, quienes acceden a sus costas a través de ingresos básicos, dado que no hay puertos ni muelles en sus alrededores.

Así, cuando el reloj marque la medianoche en la isla Howland, Estados Unidos será oficialmente el último país en despedir el 2024. Este hecho pone en evidencia el extraño poder que tiene la geografía para marcar las diferencias en el paso del tiempo. Mientras el mundo entero celebra la llegada del Año Nuevo, este rincón alejado del planeta todavía vivirá las últimas horas de un 2024 que ha llegado a su fin en todos los demás rincones del mundo.
Este fenómeno, que puede parecer insignificante para algunos, tiene una gran relevancia para quienes disfrutan de las curiosidades geográficas y las historias menos conocidas. La información fue proporcionada por Billiken, que nos ayuda a entender mejor cómo los mapas del mundo, los husos horarios y las decisiones históricas de los países afectan incluso a eventos tan globales como la llegada del Año Nuevo.


