La industria del chocolate enfrenta una Semana Santa marcada por la caída del consumo y el fuerte aumento de costos. En ese contexto, la producción de huevos de Pascua registró una baja de entre el 10% y el 15% en comparación con el año pasado, reflejando un escenario adverso para el sector.
El impacto no se limita a los productos estacionales. En todo el mercado chocolatero —que incluye desde confituras artesanales y repostería hasta insumos para alfajores y heladerías— se observa una caída cercana al 10%, lo que evidencia un retroceso generalizado en la actividad. A esto se suma un cambio en los hábitos de los consumidores: ante los altos precios, cada vez más personas optan por elaborar huevos de Pascua caseros como alternativa más económica.

A pesar del contexto, desde el sector destacan que algunas empresas logran sostener su funcionamiento sin recortes de personal, aunque bajo esquemas de administración más estrictos. Sin embargo, advierten que los precios de las materias primas alcanzaron niveles “exorbitantes”.
Uno de los principales factores detrás de esta situación es el encarecimiento del cacao en el mercado internacional. Argentina depende casi por completo de su importación, lo que deja a la industria expuesta a la volatilidad global. En los últimos años, problemas climáticos en países productores redujeron la oferta y dispararon los precios, que llegaron a multiplicarse varias veces respecto de sus valores históricos.
