El incendio forestal que afecta desde hace casi tres semanas a la zona de Los Manzanos, en el Parque Nacional Nahuel Huapi, continúa activo y presenta un panorama cada vez más complejo. Según el último informe del Comité de Emergencia (COE), las condiciones meteorológicas adversas dificultan las tareas de extinción.

Fuertes vientos y avance del fuego
El ingreso de un frente frío trajo consigo ráfagas de viento superiores a los 50 km/h, lo que intensificó el comportamiento del fuego. Este avance ha generado grandes columnas de humo visibles desde el Lago Steffen y El Manso, extendiéndose hacia áreas verdes del Cerro Colorado y el Cerro Bastión que no habían sido alcanzadas en incendios previos.
La intensidad del viento no solo ha complicado el control de las llamas, sino que también ha impedido la operación de los aviones hidrantes y obligado a los brigadistas a replegarse hacia zonas seguras.

Superficie afectada
Hasta el momento, se estima que el fuego ha consumido más de 3.500 hectáreas, según los sobrevuelos realizados. No obstante, desde el Parque Nacional Nahuel Huapi han indicado que esta cifra podría aumentar una vez que las condiciones climáticas permitan retomar las operaciones aéreas y evaluar la situación con mayor precisión.

Llamado a la precaución
A pesar de leves precipitaciones registradas en las últimas horas, las autoridades destacan que estas no han sido suficientes para mitigar significativamente el avance del incendio. Por ello, se solicita a visitantes y residentes de la zona que se mantengan informados y sigan las indicaciones de los organismos oficiales.
Desde el COE y la Dirección de Lucha Contra Incendios Forestales y Emergencias continúan trabajando para contener el siniestro, pero advierten que las próximas horas serán críticas en función de la evolución del clima.



