LUEGO DE 46 AÑOS

Emoción en Maipú: Ariel conoció a su padre, gracias al Programa de Identidad Biológica

El Gobierno de Mendoza concretó el caso número 16 del año a través del programa de búsqueda de orígenes. Ariel García, de 46 años, se reencontró con su padre biológico y cinco hermanos, después de una vida entera de preguntas sin respuestas.

Después de más de tres décadas de búsqueda, Ariel García, de 46 años, logró conocer a su padre biológico gracias a la intervención del Programa de Identidad Biológica, una iniciativa que forma parte de la Dirección de Derechos Humanos del Gobierno de Mendoza. El encuentro, cargado de emoción, se concretó a principios de junio y representa el caso número 16 que el programa ha logrado resolver en lo que va del año.

La historia de Ariel comenzó con una inquietud que lo acompañó desde muy joven. A los 12 años, notó diferencias físicas y conductuales con su familia de crianza, y a los 17 decidió iniciar un camino de búsqueda personal. Aunque siempre contó con el afecto y el acompañamiento de quienes lo criaron —con quienes mantiene una excelente relación—, su necesidad de conocer sus orígenes fue más fuerte. En ese recorrido, Ariel se sometió de manera voluntaria a estudios como Family Tree y una prueba de ADN en la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (Conadi), ambos con resultados negativos.

 

El punto de inflexión se dio cuando su caso fue derivado al Registro de Huellas Genéticas, lo que permitió un cruce de información clave: Daniel Muñoz, de 68 años, ya estaba incorporado en esa base de datos y resultó ser su padre biológico. Además del esperado reencuentro, Ariel descubrió que tiene cinco hermanos por parte de padre.

Nunca imaginé que estuviera tan cerca y tan lejos al mismo tiempo. Hoy me falta lugar en el pecho”, expresó Ariel tras conocer a Daniel. Ambos viven en el mismo departamento, en Maipú, lo que agrega un componente aún más conmovedor a la historia.

Daniel, profundamente emocionado, también compartió sus sentimientos: “Es algo indescriptible. Quise conocerlo en el acto. Yo sé que él es un guerrero y me encontró. Soy su papá y voy a seguir luchando”.

Desde el programa, Alejandro Verón, director de Derechos Humanos, destacó la importancia del trabajo que vienen desarrollando: “Este encuentro no solo permitió que Ariel conociera a su padre, sino también que ampliara sus lazos afectivos. Garantizar el derecho a la identidad es una forma de reparar fallas del Estado y transformar la vida de las personas”.

 

El Programa de Búsqueda Familiar, Identidad Biológica, Origen y Socioafectivo, creado por la Ley 9182, es el único en la provincia con rango legal y tiene como objetivo central acompañar a personas que buscan reconstruir su historia de origen. Su labor se ha consolidado como una herramienta esencial para el reconocimiento del derecho a la identidad, considerado un pilar fundamental en la vida de cualquier ser humano.