Lluvias intensas, caudales de agua, barro y piedra sobre la calzada causaron el cierre de total de la Ruta Nacional 7 este miércoles, precisamente en el tramo que une Potrerillos con Uspallata. Además, la Ruta Provincial 52 , que conecta Uspallata con Villavicencio, también se encuentra intransitable.
Mientras las autoridades trabajan en la implementación de un operativo sanitario que asista a los automovilistas y camioneros que quedaron atrapados en la zona por los aludes, equipos de rescate y personal de Vialidad Provincial se desplegaron para evaluar las condiciones de las rutas y garantizar que puedan reabrirse de manera segura.
“El desastre natural más grave en las últimas décadas”
No es la primera vez que sucede algo así en las rutas provinciales. Para ello, hay que remontarse al 8 de febrero de 2013, en el que ocurrió uno de los aludes más grandes de Mendoza. Bajo el gobierno de Francisco “Paco” Pérez, se produjo un hecho sin precedentes y que obligó a declarar el alerta naranja debido a los 40 aludes de barro que se registró en Alta Montaña. Las autoridades sanitarias rescataron a 110 personas.

En ese entonces, el paso hacia Chile por la Ruta Nacional 7 quedó interrumpido. El propio "Paco" Pérez afirmó que lo ocurrido en Alta Montaña es el desastre natural más grave en las últimas décadas. Incluso, las fuertes tormentas provocaron la crecida de un río que dejó sin puente de acceso al Valle del Sol, en Potrerillos, cerca de Uspallata. Las impresionantes imágenes fueron tomadas por personas que se encontraban en el lugar y que fueron subidas a YouTube.
Pese a que los aludes provocaron diversos daños materiales, especialmente en autos que quedaron bloqueados por el alud, no se registraron víctimas ni heridos. En el operativo trabajaron más de 30 rescatistas y gendarmes evacuaron a varias familias en peligro.
Sin embargo, dos días después (el 10 de febrero) se conoció que unas 315 personas que estaban varadas por aludes cerca del paso fronterizo Cristo Redentor, fueron rescatadas en ese fin de semana, según informó el Gobierno de Mendoza. Mientras otras 300 seguían aisladas.

El alud que derrumbó parte de la Ruta 7
A fines de marzo del 2007, unos sesenta metros de la ruta nacional 7 cayeron al precipicio a causa de un alud de piedra, barro y agua. Esto dejó inhabilitado el paso internacional Cristo Redentor. El alud fue causado por un temporal que acumuló más de 160 centímetros de agua y motivó la crecida de un arroyo que socavó la montaña.
Un torrente de piedra, barro y agua derrumbó parte de la montaña, en la precordillera, entre Uspallata y Puente del Inca. A la altura del kilómetro 1164 arrastró al precipicio 60 metros de la ruta 7.
Máquinas de Vialidad Nacional, técnicos y operarios trabajarán durante toda la noche y mañana a fin de encausar el lecho del arroyo hacia otro sector para poder trabajar en el lugar.


