El próximo 12 de mayo, el cielo ofrecerá un espectáculo astronómico que combina belleza y rareza y se trata de la Luna llena de mayo, conocida como “Luna de flores”, que coincidirá con una microluna, la última de este tipo en 2025. Este fenómeno ocurre cuando la Luna llena coincide con el apogeo, el punto más lejano de su órbita alrededor de la Tierra, a unos 405.000 kilómetros de distancia.
Aunque las diferencias de tamaño pueden pasar desapercibidas para muchos, los observadores atentos notarán que la microluna se verá hasta un 6,9% más pequeña que una Luna llena promedio, y hasta un 14,1% más chica que una superluna. Además, su influencia sobre las mareas será más leve: las variaciones del nivel del mar serán unos 5 centímetros menores en comparación con las mareas vivas que provoca una superluna.

El fenómeno será visible sin necesidad de telescopios ni binoculares y alcanzará su punto máximo a las 16:56 GMT (13:56 en Argentina). Sin embargo, su esplendor podrá disfrutarse durante tres noches consecutivas, incluyendo la noche anterior y posterior al máximo. Para quienes lo observen cerca del horizonte, la Luna podría adquirir tonos amarillos o anaranjados debido a la dispersión de la luz en la atmósfera.
Este evento es una excelente oportunidad para conectar con la naturaleza y disfrutar del cielo nocturno. La microluna, aunque menos espectacular que una superluna, destaca por su singularidad y por cerrar un ciclo astronómico que no volverá a repetirse en lo que resta del año. Un motivo más para mirar al cielo y dejarse sorprender.
