Tras dos días de intensas negociaciones en Londres, representantes de Estados Unidos y China anunciaron un acuerdo sobre un marco general que busca superar las diferencias comerciales entre ambas potencias. El entendimiento deberá ser ratificado por los líderes de los dos países para entrar en vigor.
El acuerdo contempla que China provea anticipadamente los imanes y tierras raras, insumos esenciales para las industrias tecnológica y de defensa, atendiendo así las preocupaciones estadounidenses sobre las restricciones que Pekín impone a la exportación de estos materiales estratégicos.

Desde Estados Unidos, el secretario de Comercio aseguró que este paso ayudará a resolver los problemas vinculados a los retrasos en la autorización de envíos de tierras raras, que afectan sectores clave como el automotriz, los semiconductores y la aeroespacial.
El representante comercial chino destacó la calidad de las negociaciones, calificándolas de “profesionales, racionales y sinceras” y expresó optimismo en que los avances logrados fortalecerán la confianza mutua.
Este acuerdo representa un avance significativo en la búsqueda de una tregua duradera tras años de tensiones y aranceles recíprocos que impactaron en el comercio global.
