El Departamento de Justicia de Estados Unidos solicitó oficialmente que Google desmantele su negocio central de publicidad en línea, luego de que un tribunal federal determinara que la empresa incurrió en prácticas monopólicas para dominar el ecosistema publicitario digital. La medida representa un golpe directo al corazón del modelo de negocios de la compañía, que obtiene la mayoría de sus ingresos a través de la publicidad.
La decisión surge tras el fallo de la jueza Leonie M. Brinkema, quien el mes pasado concluyó que Google —filial de Alphabet Inc.— mantiene un control indebido sobre sectores clave de la publicidad digital, interfiriendo con la competencia de forma deliberada.
Una estrategia planificada, según el gobierno
Durante una audiencia en el estado de Virginia, la fiscal del Departamento de Justicia Julia Tarver sostuvo que el dominio de Google sobre el ecosistema publicitario “no es accidental”, sino producto de una estrategia diseñada para controlar cada eslabón del mercado. “Google ya ha demostrado que puede eludir regulaciones”, afirmó Tarver.

En consecuencia, el gobierno de Donald Trump —que promovió la causa durante su anterior mandato y la mantiene en su agenda judicial— solicitó al tribunal que obligue a la empresa a vender su tecnología publicitaria, acumulada a lo largo de años a través de adquisiciones estratégicas. En una audiencia anterior, el mismo equipo legal también había sugerido que Google debería desprenderse de su navegador Chrome.
La defensa de Google
Por su parte, los representantes legales de Google advirtieron que un eventual desmembramiento sería contradictorio con antecedentes legales y pondría en riesgo las actuales protecciones de privacidad y ciberseguridad de sus plataformas. La empresa sostiene que sus herramientas publicitarias permiten a millones de sitios web y anunciantes operar de manera eficiente y segura, y que fragmentar el sistema podría perjudicar a los usuarios finales.

Según The New York Times, esta causa es uno de los juicios antimonopolio más importantes contra una empresa tecnológica en las últimas dos décadas, comparable con el histórico caso de Microsoft a fines de los 90.
