El gobierno de Estados Unidos anunció un paquete de sanciones contra Irán, con el objetivo de restringir sus exportaciones de petróleo y dificultar el desarrollo de misiles balísticos, en la antesala de una nueva ronda de negociaciones nucleares en Ginebra.
Objetivo de las sanciones
Las medidas apuntan a más de 30 personas, empresas y casi cien embarcaciones vinculadas al financiamiento del programa militar y nuclear iraní. Según Washington, estas acciones buscan interrumpir los flujos de recursos que permiten a Teherán avanzar en capacidades balísticas y nucleares.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, afirmó que Irán utiliza sistemas financieros internacionales para comercializar petróleo de manera ilegal, blanquear ganancias y adquirir componentes para sus programas nucleares y convencionales, sosteniendo actividades que EE. UU. considera desestabilizadoras en Oriente Medio.

Redes internacionales bajo la lupa
Las autoridades identificaron estructuras operativas en Irán, Turquía y Emiratos Árabes Unidos, conformadas por individuos y empresas que facilitan la adquisición de materiales estratégicos para misiles y armamento avanzado. Según Thomas Pigott, portavoz del Departamento de Estado, estas redes respaldan directamente la producción de misiles balísticos y sistemas de defensa.
La “flota en la sombra” y el comercio de petróleo
Un eje central de las sanciones es el transporte marítimo de crudo iraní. Las medidas afectan a propietarios y operadores de cerca de cien buques de la llamada “flota en la sombra”, utilizada para vender petróleo y productos petroquímicos en mercados internacionales, evadiendo restricciones previas.
El Departamento del Tesoro señaló que los ingresos de estas operaciones son esenciales para financiar el programa nuclear iraní y el apoyo a grupos armados en la región, reforzando la presión internacional sobre Teherán en un contexto de negociaciones diplomáticas.
