En un escenario donde los créditos hipotecarios privados son escasos y el alquiler consume gran parte de los ingresos, miles de mendocinos encuentran en el Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) la principal vía para acercarse a la casa propia. Los programas Mendoza Construye Línea I y Construyo Mi Casa siguen vigentes y permiten financiar desde viviendas nuevas hasta la construcción sobre terreno propio.
El programa Mendoza Construye Línea I está dirigido a quienes tienen dificultades para acceder al crédito bancario, estén o no organizados en entidades intermedias. Los municipios presentan los proyectos y el IPV los prioriza. Las casas son de dos dormitorios, y el recupero se fija sobre el 15% del ingreso declarado, con actualización por CVS. Entre los requisitos centrales figuran tener ingresos menores a dos salarios mínimos, no poseer inmuebles y estar inscripto en RENHABIT.

Por su parte, Construyo Mi Casa es uno de los programas más elegidos porque permite construir en terreno propio, tras un período de ahorro de 36 meses o mediante licitaciones. La cuota también se actualiza por CVS, con tasas que varían según la categoría. Está destinado a personas o grupos familiares con ingresos desde dos salarios mínimos, sin otras propiedades a su nombre.
Ambas líneas apuntan a brindar una solución habitacional accesible, en un contexto donde los fondos nacionales para viviendas se redujeron notablemente y la demanda provincial sigue en aumento. Con requisitos claros y opciones variadas, el IPV se mantiene como una de las pocas vías concretas para quienes buscan construir su hogar en Mendoza.



