El fin de semana largo por el Día del Padre, que se extenderá del sábado 14 al lunes 16 de junio, no genera buenas expectativas entre los operadores hoteleros de Mendoza. Pese a tratarse de un receso extendido, desde el sector advierten que el movimiento turístico previsto no es suficiente para revertir los números negativos que arrastran desde hace meses.
Según señalan, la situación económica actual ha dejado a la hotelería mendocina en una posición crítica. En ese contexto, la provincia pierde competitividad frente a destinos internacionales que hoy resultan más accesibles para el turismo argentino, como Chile o Brasil.

Incluso los fines de semana largos o eventos masivos que suelen generar cierta actividad no logran un impacto significativo en los niveles de ocupación. A pocas horas del inicio del receso, los hoteles registraban cifras de reserva muy bajas, muy por debajo del umbral mínimo de rentabilidad mensual.

Piden medidas concretas al Estado
Desde la actividad hotelera también remarcan la falta de políticas específicas que acompañen a un sector compuesto mayoritariamente por pequeñas y medianas empresas. Sostienen que la situación se agrava por la ausencia de acciones que atenúen el impacto de la crisis.
Uno de los reclamos que se repite entre los prestadores es la necesidad de avanzar en la regulación de los alquileres temporarios, una competencia que consideran desleal y desregulada.
Mientras tanto, la hotelería mendocina sigue operando "en números rojos", con un panorama que no da señales de mejora a corto plazo.
