Desde este jueves, los mendocinos deben enfrentar un nuevo golpe al bolsillo. El boleto del transporte urbano pasará a costar 650 pesos, lo que representa un aumento significativo en el costo de vida para muchos usuarios que dependen de este medio de transporte para sus desplazamientos diarios.
Pero las malas noticias no terminan ahí. Los servicios de media y larga distancia también sufrirán un incremento cercano al 20%, lo que afectará a aquellos que deben viajar fuera de la ciudad por trabajo, estudios o cualquier otra razón.

La medida ha generado descontento entre los usuarios, quienes se quejan de que estos aumentos no van de la mano con mejoras en el servicio o en la infraestructura. "Es un abuso. Cada vez pagamos más y el servicio sigue siendo igual de malo", comentó una usuaria habitual del transporte urbano.
Las autoridades justifican el aumento alegando la necesidad de ajustar las tarifas para mantener el servicio operativo ante la inflación y los costos crecientes. Sin embargo, muchos mendocinos se preguntan hasta cuándo podrán seguir afrontando estos incrementos sin ver una mejora real en el servicio.


