Guaymallén realizó la demolición de una vivienda abandonada en el marco del programa provincial de intervención sobre inmuebles vinculados al delito, marcando así el inicio de la aplicación del nuevo protocolo en el territorio.
El operativo se realizó en una propiedad ubicada en calle Tacuarí, frente al asentamiento BAP, y fue supervisado por la ministra de Seguridad y Justicia, Mercedes Rus, junto al intendente Marcos Calvente.
Según explicaron desde el Gobierno, el inmueble había sido usurpado y utilizado para actividades delictivas, como el ocultamiento de bienes robados y la venta de droga, lo que generaba una situación de inseguridad para los vecinos de la zona.
“Son lugares que muchas veces se utilizan para ocultar bienes robados o para la venta de droga”, señaló Rus, quien destacó que se trata de la intervención número once dentro de este plan que busca erradicar los denominados “aguantaderos”.

Desde la Provincia indicaron que estas acciones se basan en un trabajo previo que incluye denuncias vecinales, informes policiales y tareas de investigación, lo que permite intervenir aun cuando no exista una condena judicial.
Por su parte, el intendente Calvente destacó que el nuevo esquema permite agilizar los tiempos administrativos y dar respuestas más rápidas ante situaciones de inseguridad. Además, remarcó que este tipo de intervenciones no solo impactan en la seguridad, sino también en la mejora del entorno urbano y sanitario.
El operativo incluyó la demolición completa de la vivienda, y continuará con el retiro de escombros y cierre del predio, tareas que estarán a cargo del municipio.
En paralelo, también se realizó un nuevo tapiado de una vivienda en Godoy Cruz, como parte de este programa que busca evitar que propiedades abandonadas o usurpadas sigan siendo utilizadas con fines delictivos.
De esta manera, Mendoza avanza en una política que apunta a reducir focos de inseguridad y recuperar espacios urbanos, mediante un trabajo coordinado entre Provincia y municipios.


