El intendente Marcos Calvente formalizó la toma de control de un predio del Procrear en Guaymallén que permanecía paralizado desde 2022, en un movimiento que marcó un antecedente a nivel nacional.
La iniciativa busca reactivar un desarrollo inconcluso mediante un esquema mixto, en el que el municipio aportará infraestructura y servicios, mientras que el avance de obra quedará en manos de inversores privados. La medida posiciona al municipio como el primero del país en asumir la administración directa de un proyecto de estas características.
“Nuestro proyecto es llegar a las 804 viviendas”, afirmó Calvente, al detallar que el plan no solo retoma la obra frenada, sino que amplía su escala original.
El jefe comunal explicó que el objetivo es abrir el acceso a la clase media trabajadora, con condiciones distintas a las del esquema previo. “La idea es hacer más flexibles los requisitos para acceder”, señaló, en referencia al futuro sistema de financiamiento.

En términos operativos, el municipio pondrá a disposición el terreno, junto con los servicios básicos y parte de la infraestructura ya iniciada. A partir de allí, el desarrollo se definirá a través de un concurso privado, que también establecerá las condiciones concretas de acceso.
“El privado, en articulación con un banco, podrá ofrecer esta oportunidad a los vecinos”, explicó el intendente, aunque aclaró que los detalles finales dependerán del proceso de selección.
El predio, que estaba bajo la órbita del Banco Hipotecario tras la disolución del programa, presenta avances parciales y más de tres años sin actividad, en línea con otros proyectos del ex Procrear en el país.


