El brote de hantavirus registrado en un crucero de expedición que navegaba por el Atlántico Sur dejó tres personas fallecidas y obligó a implementar un operativo sanitario internacional. Entre los pasajeros se encontraba el argentino Carlos Ferello, quien actualmente permanece aislado en Ámsterdam luego de ser trasladado desde Tenerife en un avión militar enviado por el gobierno holandés.
“Fue todo muy sorpresivo. Al principio nadie imaginaba que podía ser hantavirus”, relató Ferello al describir cómo comenzó la situación a bordo del barco, que realizaba un recorrido turístico por destinos remotos como Ushuaia, Georgias del Sur, Tristán de Acuña, Santa Elena y Cabo Verde.
Según contó, el primer pasajero enfermo presentaba síntomas similares a una gripe y recién las alarmas se encendieron cuando su esposa murió durante un traslado hacia Johannesburgo. “Ahí se encendieron todas las alarmas”, recordó.
A partir de entonces comenzaron las medidas de aislamiento dentro del crucero. “Nos empezaron a pedir que evitáramos grupos, que mantuviéramos distancia y que tomáramos ciertas precauciones”, explicó. También señaló que la convivencia pasó a ser similar a la vivida durante la pandemia: “Usábamos barbijo, evitábamos hablar cerca, abrazarnos o tener contacto estrecho. Era todo muy parecido a lo que vivimos con el COVID”.

Con el avance de los días aparecieron nuevos contagios, entre ellos el médico del barco, un guía turístico y un pasajero inglés. Mientras tanto, la empresa debió buscar un puerto que autorizara el desembarco, algo que finalmente ocurrió en Tenerife.
Ferello explicó además que decidió viajar a Holanda porque allí llegará el crucero con sus pertenencias. “No nos dejaron traer prácticamente nada, solamente documentos, celular y algunas cosas mínimas”, contó.
Sobre la repercusión internacional del caso, el argentino consideró: “Me parece desmesurada la reacción mundial. Sí, hubo tres muertos y es grave, pero siento que existe un temor enorme a que vuelva a pasar algo parecido a una pandemia”.
Actualmente permanece cumpliendo cuarentena estricta en Ámsterdam y todavía no tiene fecha definida para regresar al país. “Por ahora me dijeron 40 días”, indicó.

