Durante una expedición científica en el Mar Argentino, investigadores del CONICET y la Universidad de Buenos Aires captaron imágenes de una medusa gigante de la especie Stygiomedusa gigantea, con dimensiones inusuales, comparables al largo de un colectivo escolar. El hallazgo se produjo a 253 metros de profundidad, en el talud continental, como parte de la campaña “Vida en los extremos” desarrollada entre diciembre de 2025 y enero de 2026.
El ejemplar alcanzaba unos 11 metros de longitud, con cuatro brazos bucales de hasta 10 metros, que utiliza para capturar plancton y peces pequeños. Su campana medía cerca de un metro de diámetro. Esta especie es extremadamente rara y carece de células urticantes.

Exploración en aguas poco conocidas
La campaña científica se realizó a bordo del buque laboratorio R/V Falkor, que recorrió desde Buenos Aires hasta Tierra del Fuego, incluyendo zonas prácticamente inexploradas como el cañón submarino Colorado-Rawson y el mayor arrecife de Bathelia candida.
El registro fue posible gracias al vehículo operado remotamente SuBastian (ROV), que descendió hasta 4.500 metros y captó imágenes en alta definición sin alterar el hábitat natural. Este método reemplaza técnicas más invasivas, como las redes de arrastre, y permite estudiar el comportamiento real de las especies.

Importancia científica
Desde su identificación en 1910, la Stygiomedusa gigantea ha sido observada poco más de un centenar de veces en todo el mundo, lo que refuerza la relevancia del Mar Argentino como reservorio de biodiversidad aún poco conocido.

Durante la misma expedición, los científicos también documentaron por primera vez en aguas nacionales una “caída de ballena” a casi 4.000 metros de profundidad, junto con comunidades biológicas inéditas en arrecifes profundos, confirmando que gran parte de la vida en el océano profundo argentino sigue sin ser estudiada.
