A partir del 1 de septiembre, Chile adelantó sus relojes una hora, pasando del horario de invierno (UTC-4) al de verano (UTC-3), el mismo huso que actualmente rige en Argentina. Este cambio elimina la diferencia horaria y es clave para los viajeros frecuentes que cruzan la cordillera.

El Sistema Integrado Cristo Redentor opera ahora las 24 horas, agilizando el tránsito de vehículos particulares, buses y transporte de carga. La medida fue acordada entre autoridades chilenas y argentinas para mejorar la fluidez del paso fronterizo.

En paralelo, en Argentina se debate un proyecto de ley para modificar la hora oficial del país, adelantando la posibilidad de alinearse con el huso UTC-4, buscando optimizar la luz solar, reducir el consumo energético y sincronizar actividades laborales y escolares. La iniciativa ya recibió media sanción en Diputados y espera tratamiento en el Senado.
