Los incendios forestales en Epuyén, Chubut, y el Parque Nacional Nahuel Huapi, en Bariloche, continúan arrasando con el territorio, habiendo consumido ya alrededor de 11 mil hectáreas. El viento, con ráfagas que superan los 50 kilómetros por hora, sigue siendo un factor clave que complica las tareas de contención.
En Epuyén, las llamas han devastado más de 5.000 hectáreas de bosques nativos, matorrales y pastizales, según informaron las autoridades locales. Además, unas 70 viviendas resultaron afectadas por el avance del fuego. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) anticipó para este lunes una temperatura máxima de 18 grados, acompañada por intensas ráfagas de viento, lo que agrava la situación.
El ministro de Seguridad y Justicia de Chubut, Héctor Iturrioz, confirmó en conferencia de prensa que el incendio en Epuyén fue intencional, señalando que “puso en peligro a miles de familias”. Sin embargo, aún no se han identificado a los responsables.
En el Parque Nacional Nahuel Huapi, el panorama es igualmente preocupante, con más de 6.000 hectáreas afectadas desde que comenzó el incendio hace más de un mes. Las condiciones climáticas actuales, marcadas por fuertes vientos, dificultan los operativos de control.
Como medida preventiva, las autoridades locales restringieron las actividades náuticas en los lagos cercanos al incendio, ya que los aviones hidrantes utilizados en el operativo recargan agua en esa zona.
Los equipos de emergencia continúan trabajando arduamente para evitar que las llamas se sigan extendiendo, aunque las condiciones meteorológicas siguen representando un desafío crítico.


