El panorama económico de Argentina en 2025 presenta señales alentadoras. Una notable caída del riesgo país, que se encuentra en 754 puntos básicos (mínimo desde 2019), y un proceso de desinflación generan optimismo en el mercado. Este contexto impulsa a los inversores a reevaluar sus estrategias y a observar de cerca ciertos bonos que podrían destacar en el próximo año.
Bonos 2025: los más recomendados según los especialistas
La desaceleración de la inflación, que el Gobierno proyecta en 18,3% para 2025, sumada a estimaciones más conservadoras del mercado (35%), está transformando el entorno de inversión. Según Delphos Investment, la inflación implícita se sitúa en torno al 23% interanual, un dato que refleja un cambio significativo en las expectativas.

La curva CER, una oportunidad estratégica
Los bonos ajustados por CER (Coeficiente de Estabilización de Referencia), que ajustan capital e intereses por inflación, surgen como opciones destacadas. Esto se debe a las expectativas inflacionarias de noviembre, estimadas en 2,4%, a pesar de proyecciones más altas de consultoras (2,7%-2,9%). Además, la eliminación del Impuesto PAIS añade un impacto favorable que podría moderar la inflación en los próximos meses.
¿Cuáles son los bonos con más potencial?
- Boncer: Ajustados por inflación, son ideales para quienes buscan estabilidad frente a saltos de precios. Ofrecen rendimientos comparables a los de tasa fija con una cobertura adicional.
- Lecaps y Boncaps: En el tramo medio de la curva, estos instrumentos dependen de un escenario de baja inflación para consolidar sus rendimientos.
- Boncap (T13F6): Con vencimiento en 2026, destaca por mantener rendimientos iniciales y ser una opción para inversores que apuestan por un ciclo de mayor desinflación.

El rally de los bonos argentinos sigue dando señales de recuperación, aunque el contexto exige cautela. Para quienes desean aprovechar estas oportunidades, los especialistas recomiendan diversificar estrategias y enfocarse en instrumentos que combinen protección inflacionaria y rendimientos competitivos. ¿Será 2025 el año de consolidación para la deuda soberana argentina?



