Israel avanzó este martes con las primeras maniobras terrestres en la ciudad de Gaza, donde tanques incursionaron sobre la calle Al Jalaa en el centro de la capital. La acción se combinó con bombardeos intensificados que provocaron al menos 41 muertos en las últimas horas.
El portavoz militar Avichay Adraee aseguró que el Ejército comenzó a “desmantelar infraestructura terrorista”, al tiempo que advirtió que Gaza se transformó en una “zona de combate peligrosa”. El primer ministro Benjamín Netanyahu calificó la ofensiva como una “poderosa operación” en un momento crucial para Israel.

Desde el Ministerio de Sanidad gazatí alertaron que la situación es “catastrófica”, con el riesgo constante de nuevas víctimas. La ONU estima que 142.000 personas huyeron de la capital, aunque Israel eleva la cifra a 350.000 desplazados.
En tanto, relatores de derechos humanos y diversas organizaciones internacionales denunciaron que la ofensiva israelí constituye un genocidio, recordando que desde octubre de 2023 el conflicto dejó casi 65.000 muertos, entre ellos más de 19.000 niños.



