El banco de inversión JP Morgan ajustó a la baja sus estimaciones para la economía argentina en medio de la volatilidad financiera y la incertidumbre electoral. La entidad redujo su previsión de crecimiento del PBI a 4,7% (desde el 5,3% previo) y anticipó una contracción del 0,8% en el tercer trimestre.
Según el informe, la actividad mostró un enfriamiento en junio (-0,7% mensual) tras la caída de mayo (-0,2%), dejando apenas un avance trimestral de 0,3%, muy lejos del 3,7% del primer trimestre.

JP Morgan alertó además sobre la desaceleración del crédito en pesos y el impacto de las altas tasas de interés en la morosidad. Entre los indicadores adelantados de julio se registraron bajas en las ventas de autos (-10,4%), la industria (-2,8%), el cemento y el comercio minorista.
En el frente fiscal, destacó el superávit primario acumulado de 1,1% del PBI en julio y proyectó un resultado positivo de 1,7% para 2025, con superávit financiero del 0,4%. Sin embargo, advirtió que los vencimientos de deuda en pesos hasta fin de año equivalen al 11,5% del PBI y que la refinanciación requerirá tasas reales positivas y una política monetaria estricta.
Para el banco, la normalización del mercado será clave para sostener la estabilidad macroeconómica en los próximos meses.
