El consumo masivo volvió a mostrar señales de debilidad en marzo y profundizó su caída en Argentina. Según un informe privado de la consultora Scentia, las ventas registraron una baja interanual del 5,1%, lo que llevó al primer trimestre de 2026 a cerrar con un retroceso acumulado del 3,1%.
El estudio señala que la combinación entre inflación, pérdida de poder adquisitivo y fragilidad laboral continúa afectando la capacidad de compra de los hogares. Además, el nivel de consumo actual se mantiene por debajo de los registros previos al ajuste económico iniciado en 2023.

Los canales más golpeados fueron los supermercados de cadena y mayoristas, que registraron fuertes caídas en marzo. También retrocedieron los autoservicios independientes y los comercios tradicionales. En contraste, el comercio electrónico fue el único segmento que logró crecer, con un aumento superior al 30% interanual.
Entre los rubros más afectados aparecieron los productos de limpieza, alimentos perecederos y artículos de desayuno y merienda. En cambio, las bebidas alcohólicas fueron la única categoría que mostró subas durante el período analizado.
El informe también marcó diferencias entre regiones. Mientras en el interior del país algunos comercios lograron sostener ventas estables, en el AMBA las cadenas de supermercados y mayoristas mostraron un deterioro más fuerte. Analistas sostienen que la desaceleración económica y el aumento de precios continúan limitando la recuperación del consumo en gran parte del país.



