Un análisis privado revela que los servicios básicos y privados continúan creciendo por encima de la inflación, llevando a que una familia tipo en el Gran Buenos Aires necesite casi $3 millones al mes solo para cubrir estos gastos.
La recomposición de tarifas y precios regulados sigue impactando directamente en el bolsillo de los hogares, consolidando un nuevo piso de gasto para la clase media, cuyo poder adquisitivo muestra un deterioro sostenido en los últimos meses.
Vivienda: el mayor peso del presupuesto
El alquiler de un departamento de tres ambientes pasó de $760.860 en noviembre de 2025 a $827.599 en marzo de 2026, con un incremento que supera ampliamente la inflación. Las expensas también muestran ajustes importantes, con aumentos promedio del 9%, aunque con diferencias notables entre la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano, y niveles de mora que rondan el 15-20% en algunos edificios.

Servicios públicos y transporte: aumentos sostenidos
Las tarifas de electricidad, gas, agua y cloacas mantienen subas graduales. Por ejemplo, la electricidad aumentó de $37.098 a $53.744 en cuatro meses, mientras que el agua y cloacas acumulan un 17,4% de incremento.
El transporte público también registra incrementos importantes: en la provincia de Buenos Aires subió 77,5% y en la Ciudad 60% durante 2025. Una familia que utiliza colectivos y trenes podría gastar cerca de $89.381 mensuales; sin tarjeta SUBE nominalizada, ese monto superaría los $147.000.
Salud, educación y servicios privados: ajustes difíciles de recortar
Los gastos con menor elasticidad siguen presionando el presupuesto. La educación privada para dos hijos puede pasar de $352.206 a $605.794 al mes, mientras que la salud privada sube de $576.389 a $647.044.
Los servicios de internet, telefonía y plataformas de streaming continúan ganando peso, y el uso moderado de un automóvil puede superar los $200.000 mensuales entre combustible, seguro y viajes ocasionales en taxi.
Perspectiva económica
A pesar de avances macroeconómicos recientes, los hogares todavía no perciben una mejora real en su capacidad de consumo. Expertos advierten que para sostener este nivel de gasto será necesario avanzar en medidas como la reducción de tasas de interés, modernización laboral y eliminación de restricciones que permitan consolidar la estabilidad económica y acompañar a la clase media.
El informe concluye que la recomposición de precios relativos, especialmente en servicios que estaban rezagados, explica gran parte de la presión sobre los hogares, y plantea un desafío clave: cuánto tiempo podrá mantener la clase media este nivel de gasto sin una mejora equivalente en sus ingresos.
